Riesgos de comer con frecuencia fuera de casa

Una de las consecuencias del tipo de vida apresurada es no poner atención en lo que comemos y consumir con frecuencia alimentos en la calle, en cuya preparación se emplea mucha grasa. Sobre todo, las llamadas “comidas rápidas”, en su mayoría, tienen grasas saturadas que son nocivas para la salud.

Cuando comemos alimentos en la vía pública, nuestra salud se pone en peligro si el puesto de venta incumple las normas sanitarias, no tiene la autorización correspondiente o si el local presenta malas condiciones de higiene. Fácilmente podemos enfrentarnos a grandes riesgos que hacen peligrar la salud por exponernos a alimentos contaminados o adulterados.

Entre los principales riesgos se cuentan: la Reutilización de aceite o grasas, que al ser sometidos a altas temperaturas de manera constante y reutilizados para nuevas cocciones, favorece la liberación de agentes patógenos que son absorbidos  por la comida. Tanto estos componentes reciclados como los agregados de grasa y sal para mejorar el sabor, al ser consumidos en elevadas proporciones pueden generar problemas de salud.

Si este tipo de comidas se transforma en un hábito, las consecuencias inmediatas pueden ser: colesterol elevado, aumento de la presión arterial, diabetes, enfermedades gastrointestinales o tener efectos cancerígenos.

La recomendación, cuando comemos con frecuencia fuera de casa, es tratar de escoger alimentos asados, a la plancha, a la parrilla o con caldos claros.

Prensa Funcamama

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