Mucho cuidado cuando consultes al Dr. Google

Una práctica que se ha vuelto muy frecuente es la “ciberconsulta médica”. Es decir, las personas, ante cualquier afección, acuden al Dr. Google. Costumbre que se ha potenciado con el uso masivo de teléfonos inteligentes y redes sociales. Pero no se trata de una tendencia propia de los venezolanos: cerca del 1% de las búsquedas en Google, a nivel mundial (y estamos hablando de millones), son sobre cuestiones médicas. Y en el universo digital hay más de 200.000 aplicaciones de salud.

El dolor de cabeza es una de las dolencias que más resultados ofrece en Google (más de 1,7 millones, si lo buscamos en español). Pero hay otras búsquedas más populares y la mayoría se refieren a males que muchos no se atreven a consultar a su médico, probablemente por falta de confianza o por vergüenza.

Según datos de Google del pasado mes de julio sobre búsquedas médicas (en inglés), lo más consultado en EE.UU. es la diabetes, seguido de la depresión y la ansiedad. Otras afecciones consultadas son hemorroides, candidiasis (la más frecuente de infecciones vaginales por hongos), lupus, culebrilla (herpes zóster) y soriasis. Continúan la lista la esquizofrenia, la enfermedad de Lyme (que afecta a todos los órganos) y el virus del papiloma humano (VPH).

Los médicos son quienes han acusado el mayor impacto de esta tendencia al autodiagnóstico.  Muchas personas llegan a las consultas con una opinión de “médico aficionado” derivada de sus búsquedas por internet. Algunos hasta se llevan impresos una pila de resultados de Google.  Se trata de una situación muy incómoda y difícil de manejar.

De hecho, ya existe el fenómeno de los hipocondríacos de internet (o cibercondríacos, como los definen los expertos) que no es nuevo, pero se ha incrementado con los años, porque en internet, todo se amplifica.

En junio de 2016, Veronica Pinchin (para entonces directora de productos de Google) reconoció, en una publicación en el blog de la compañía, que “el contenido sobre salud en la web tiende a llevar a la gente a síntomas leves y graves e incluso enfermedades improbables que pueden causar un estrés y ansiedad innecesarios”.

Investigaciones recientes han demostrado que internet tiene el potencial de incrementar la ansiedad de gente con poca formación médica, especialmente cuando se usa como diagnóstico.  También que de un 50% de los que buscan diagnósticos en línea, menos de  la mitad terminan visitando al médico.

Hay un peligro en esto. Es necesario crear conciencia sobre el carácter únicamente referencial que tienen las informaciones en internet, por lo que nunca podrán sustituir a la consulta médica.

Prensa Funcamama

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