Dar las gracias mejora la salud

Un estudio de la Universidad de Harvard indagó  los efectos de la gratitud en personas con baja salud mental (investigaciones anteriores habían notado que quienes concientemente agradecen suelen ser más felices). En el estudio se reclutó a 300 adultos, que buscaban algún tipo de terapia a o ayuda psicológica. Se dividieron en tres grupos; uno tuvo que escribir una carta de gratitud a otra persona cada semana durante 3 semanas, el segundo escribió sobre sus pensamientos más profundos y sus experiencia s negativas y el tercero no hizo ninguna de estas actividades. Los investigadores descubrieron que aquellos que escribieron las cartas de agradecimiento reportaron significativamente mejor salud mental dos semanas después del experimento que los que no escribieron cartas.

La investigación logró precisar cuatro formas esenciales en las que la gratitud beneficia nuestra salud mental y espiritual:

  1. La gratitud nos libera de emociones tóxicas

Los investigadores notaron que los que daban las gracias mostraban una menor utilización de palabras ligadas a emociones negativas. Asimismo, descubrieron que usar menos palabras negativas  favorece la buena salud mental, más que la abundancia de palabras positivas.

  1. La gratitud ayuda incluso cuando no se comparte

En el estudio muchos de los participantes decidieron no compartir sus cartas, pero aun así cosecharon los beneficios. Esto explica por qué las personas que dan las gracias rezando también reciben los beneficios de agradecer. Es el acto de enfocarse en la gratitud lo que modifica el cerebro y la actitud de un individuo.

  1. Los beneficios de la gratitud son duraderos

Los científicos encontraron un efecto de beneficio que no sólo se mantiene tiempo después de escribir las cartas sino que en ocasiones, extrañamente, apareció sólo después de cierto lapso.

  1. La gratitud modifica positivamente el cerebro

También se pudo determinar que aquellos que escribieron las cartas de agradecimiento tuvieron mayor activación en la zona prefrontal del córtex medio, y esto tuvo un efecto prolongado. Esta zona está asociada al aprendizaje y a la toma de decisiones, lo cual sugiere que la gratitud te hace, en cierta medida, más inteligente.

Por todo lo anterior, es indudable que tomarse unos minutos al día para dar gracias es algo que puede ser muy benéfico a la vez que es quizás la forma más sencilla de meditación u oración, para la cual no se necesita ningún entrenamiento ni ninguna afiliación religiosa. Se trata del puro acto de apreciación de lo que tenemos, de las personas que queremos y de la vida misma, y de una apertura de nuestro ser al mundo, como muestra el gesto físico de agradecer. El hecho de que la gratitud funciona como un tratamiento para la depresión y la ansiedad tiene que ver probablemente con que el acto de dar gracias nos conecta con aquello que le da significado a nuestra existencia, y una vida con significado es más estimulante y plena que una vida enfocada en poseer y no en el Ser.

Fuente: Scientific American

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