Terapias alternativas NO curan el cáncer

La homeopatía, la acupuntura, la quiropráctica, las dietas a base de jugos de frutas o vegetales y otras formas de medicina alternativa, no pueden curar el cáncer. Sin importar lo que algunos opinen de estos tratamientos, un nuevo estudio -y la ciencia médica en general- se muestra tan contundente como certero: la medicina alternativa si es sustituida por los tratamientos médicos normales, no cura; sino que agrava la enfermedad y duplica el riesgo de muerte.

Un equipo de científicos de la Universidad de Yale (EE. UU.) estudió la Base de Datos del Instituto Nacional del Cáncer, una colección de 34 millones de registros de personas con esta enfermedad, junto con sus tratamientos y resultados, para identificar aquellos que decidieron renunciar a los tratamientos convencionales contra el cáncer como la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía y optaron por terapias alternativas.

Encontraron 280 personas diagnosticadas de cáncer de mama, próstata, pulmón o colorrectal no metastásico en 2004 que usaron medicina alternativa (definida en la base de datos como “otros tratamientos administrados por personal no médico y no probados”) y los emparejaron con 560 personas de control que recibieron tratamiento convencional. Posteriormente, rastrearon los resultados de cada grupo pasado un tiempo.

Por si esto fuera poco, aún más sorprendente fue que las personas con cáncer de mama que usaban algún medicamento alternativo tenían 5 veces más probabilidades de morir.

Las personas con cáncer colorrectal tenían 4 veces más probabilidades de morir, con cáncer de pulmón tenían 2 veces más posibilidades de morir. Mientras que quienes tenían cáncer de próstata también presentaron más probabilidades de fallecerr, aunque la diferencia no alcanzó un dato estadístico significativo.

Los investigadores no pudieron identificar específicamente qué medicinas alternativas estaban usando cada una de las personas, aunque no debe haber mucha variación entre unas y otras, ya que, por definición, no hay evidencia convincente de que ninguna sea eficaz para tratar el cáncer.

“Algunas limitaciones de los datos incluyen los factores de confusión no medidos o los sesgos de selección que podrían afectar la supervivencia. Sin embargo, debido a que las personas que recibían medicina alternativa eran más propensas a ser de clases pudientes, más jóvenes y con mejor educación, esto probablemente no explicaría las diferencias de supervivencia observadas”, señalaron los investigadores.

El estudio deja claro que para las personas con cáncer que optan por el tratamiento con medicina alternativa, el daño es la misma muerte. La medicina alternativa no los está matando literalmente, pero está provocando que estas personas se alejen de los tratamientos efectivos basados en la evidencia científica que sí pueden salvar vidas.

Lamentablemente, las personas más vulnerables que están afectadas por cáncer, en un intento desesperado, recurren a este recurso con la esperanza de un tratamiento milagroso que los libre de su enfermedad. También es importante aclarar que algunas de estas terapias pueden tener base científica, pero siempre deben ser complementarias, nunca pueden sustituir al tratamiento clínicamente efectivo.

Fuente: Scientific American

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