El Dr. Google no sustituye la consulta médica

Una práctica que se ha vuelto frecuente es la “ciberconsulta médica”. Es el caso de algunas personas que, ante cualquier malestar sospechoso de enfermedad, buscan recomendaciones por internet. Acuden al Dr. Google, como se le llama popularmente. Unos lo hacen por facilismo, otros para “ahorrarse” el costo de una consulta médica pero nunca consideran los riesgos.  

Esta conducta, se ha potenciado con el uso masivo de teléfonos inteligentes y redes sociales. Sin embargo, no se trata de una tendencia propia de los venezolanos: cerca del 1% de las búsquedas en Google, a nivel mundial (y estamos hablando de millones), son sobre cuestiones médicas. Y en el universo digital hay más de 200.000 aplicaciones de salud.

El dolor de cabeza es una de las afecciones que más resultados ofrece en Google (más de 1,7 millones, si lo buscamos en español). Pero hay otras búsquedas más populares y la mayoría se refieren a trastornos que muchos no se atreven a consultar con su médico, probablemente por falta de confianza o por vergüenza.

Según los más recientes datos de Google sobre búsquedas médicas (en inglés), lo más consultado en EE.UU. es la diabetes, seguido de la depresión y la ansiedad. Otras afecciones consultadas son hemorroides, candidiasis (la más frecuente de infecciones vaginales por hongos), lupus, culebrilla (herpes zóster) y soriasis. La lista sigue con esquizofrenia, la enfermedad de Lyme (que afecta a todos los órganos) y el virus del papiloma humano (VPH).

Los médicos son quienes más cuestionan esta tendencia al autodiagnóstico.  Incluso, muchas personas llegan a las consultas con una opinión de “médico aficionado” derivada de sus búsquedas por internet. Algunos hasta se llevan impresos un montón de resultados de Google.  Se trata de una situación muy incómoda y difícil de manejar.

De hecho, ya existe el fenómeno de los Cibercondríacos (hipocondríacos de internet) que no es nuevo, pero se ha incrementado con los años, porque en la web, todo se amplifica.

Verónica Pinchin (Directora de productos de Google) reconoció, en una publicación en el blog de la compañía, que “el contenido sobre salud en la web tiende a llevar a la gente a síntomas leves o graves e, incluso, enfermedades improbables que pueden causar estrés y ansiedad innecesarios”.

Investigaciones recientes comprueban que internet tiene el potencial de incrementar la ansiedad de gente con poca formación en salud, especialmente cuando se usa como diagnóstico.  También que un 60% de los que buscan diagnósticos en línea terminan por no buscar la atención clínica necesaria.  Esto implica un grave peligro. Es necesario tomar conciencia sobre el carácter únicamente referencial que tienen las informaciones de salud en internet, por lo que nunca podrán sustituir a la consulta médica.

Prensa Funcamama

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