Espacio interior y salud

Los espacios interiores afectan nuestra vida diaria de muchas formas y a menudo los pasamos por alto. No nos detenemos a pensar cómo esos espacios influyen en nuestro bienestar físico y emocional. Ahora, con el confinamiento por la pandemia estamos descubriendo su importancia.

Los seres humanos construimos y diseñamos casas y edificios en base a nuestras necesidades pero, de cierta manera, esos edificios también nos “construyen” y moldean a nosotros. La vista que tienes desde tu ventana puede repercutir en tu nivel de estrés o en tu capacidad de concentración. La manera en la que está distribuida tu oficina puede influir en tu rendimiento laboral o en tus relaciones con los compañeros de trabajo.

El tema no es nuevo, neurocientíficos y psicólogos llevan décadas estudiándolo, de hecho, existe una especialidad llamada “psicología ambiental” o “psicología del espacio”, que en estos tiempos de cuarentena ha cobrado relevancia. La psicología ambiental estudia la relación de las personas con su entorno, sea este natural o creado por el ser humano.

Llama la atención que, antes de la pandemia, pasábamos la mayor parte de nuestra vida en lugares cerrados. Concretamente, un 90%, según la Encuesta de Patrones de Actividad Humana (NHAPS), realizada por la Universidad de Harvard.  La diferencia es que ese tiempo de encierro se alternaba en diferentes espacios: laboral, familiar y recreativo (salas de cine o restes, por ejemplo).

En cambio, actualmente, las restricciones y el confinamiento, nos obligan a quedarnos en casa, lo cual está provocando trastornos emocionales. Por lo que cabe preguntarse: ¿Qué hacer para que no afecte negativamente nuestra salud ?

Los especialistas invitan a repensar los lugares en donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo y buscar soluciones creativas para sentirnos mejor entre esas paredes. Por ejemplo, emprender un proyecto de desarrollo personal que habíamos pospuesto “por falta de tiempo”.

Otra recomendación es incluir elementos del exterior en nuestra casa. Hay mucha evidencia científica que muestra que esto puede aportar multitud de beneficios. Sabemos que la exposición a elementos de la naturaleza puede ayudarnos enormemente a reducir el estrés y a mejorar la concentración y la productividad. De manera que es muy importante “traer” la naturaleza al hogar. Si no tienes una vista de un paisaje natural desde tu ventana, puedes incluir más plantas. Hay estudios que señalan que, incluso, las fotografías de plantas y de paisajes naturales son beneficiosos para nuestra salud.

También influye muchísimo la luz. Es mejor mantener las cortinas y las persianas abiertas para aprovecharla al máximo, sobre todo por la mañana. Si hay un lugar en la casa que recibe más luz matinal, es mejor comenzar el día o pasar algunas horas en esa parte de la casa porque la exposición a esa luz natural es muy beneficiosa. Otro consejo es abrir las ventanas para que entre aire fresco, no solo para purificar el espacio sino para reducir el estrés.

Lo cierto es que entre los aprendizajes de la pandemia se cuenta tomar conciencia sobre la importancia de los espacios interiores y cómo nos pueden aportar calidad de vida.

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*