El padre de la medicina preventiva

La relación entre medicina y sociedad, más específicamente entre trabajo y enfermedad es conocida desde hace mucho tiempo. Pero el precursor y padre de lo que posteriormente se conocería como medicina laboral y medicina preventiva es Bernardino Ramazzini, nacido en Venecia en 1633, autor de una obra titulada “De las enfermedades ocupacionales”, De Morbis Artificum Diatriba, por su título original en latín, publicada en Módena en 1770.

Ramazzini vivió en  una sociedad que era parte integrante del imperio romano, y que tiempo después, en 1861, se convertiría en Italia como nación. De manera que le tocó vivir en una época de cambios donde se estaba dejando atrás el feudalismo para dar paso a una sociedad precapitalista, con un artesanado urbano muy desarrollado que empezó a ocupar espacios importantes en la nueva organización social. Precisamente por eso Ramazzini admiraba las “artes mecánicas”, les prestó mucha atención y le preocupaba la salud de los artesanos cuyos oficios estudio casi todos. La conclusión más importante de Ramazzini tras realizar estos estudios es que a las preguntas recomendadas por Hipócrates (y que cada médico debe hacer a su paciente, antes de cualquier otra cosa) había que agregar otra: ¿Cuál es su trabajo?

De esta manera tan sencilla Ramazzini promovió una innovación totalmente revolucionaria que supera la ciencia y la práctica médica de los dos mil años que lo precedieron.  ¿Por qué Ramazzini logra este avance tan fabuloso? Porque la medicina hipocrática era una medicina destinada a las clases altas de la antigua Grecia, los ciudadanos, que no trabajaban. La medicina hipocrática concebía la enfermedad como una alteración del equilibrio natural, el cual debía restablecerse. Por eso los médicos hipocráticos estudiaban el medio en el que se desenvolvía el ciudadano, el agua, el aire, la comida, el clima, incluso, el escenario político. Pero omitía el trabajo porque los ciudadanos no trabajaban, de eso se ocupaban los esclavos. Por supuesto, esto no niega los aportes médicos de Hipócrates, pero ese ejercicio clasista es la razón por la que la medicina por un tiempo dejó de ser considerada una ciencia, por su desprecio al trabajo manual. Se abandonó el estudio de la anatomía y la práctica de la cirugía como métodos para descubrir las causas de las enfermedades. Se creía que la causas eran sobrenaturales y se cayó  en la charlatanería.

Solo en una sociedad donde el trabajo manual dejó de ser una maldición para ser considerado fuente de riqueza, como en el momento que Ramazzini hizo sus investigaciones, en pleno auge del artesanado, podía surgir otra forma de concebir la enfermedad y sus causas.  Ramazzini era además un individuo sensible a la miseria y el dolor humano, Percibe que las enfermedades de los campesinos se deben a la miseria social en la que se encuentran, trabajando en campos ajenos y careciendo de la alimentación necesaria, Mientras que en el caso de los artesanos detectó      otros factores causantes de patologías. 

Por ello propuso abordar de forma particular las enfermedades de los trabajadores enmarcadas por actividades, resaltando la importancia de indagar en la profesión de cada persona para conocer los posibles orígenes de la enfermedad que le afecta. Pero su aporte más innovador para la ciencia médica es que introduce el concepto de prevención más allá de las prácticas curativas de la enfermedad. Por lo que Ramazzini también es precursor de la medicina preventiva, es decir, la que se propone detectar las enfermedades en etapas pre o tempranas para garantizar mejor salud y calidad de vida. Un concepto que actualmente ha cobrado mayor vigencia. 
Arnaldo Rojas

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