El segundo cerebro

Tiene más neuronas que la espina dorsal y actúa independientemente del sistema nervioso central.  Contiene entre 100 y 600 millones de neuronas que forman el sistema nervioso entérico. Se trata del intestino, que funciona como un  cerebro “independiente” en nuestras entrañas y su compleja comunidad microbiana influyen en nuestro bienestar general. Por eso lo apodan “el segundo cerebro”.

La ciencia médica tiene cada vez más claro que la función de nuestro sistema digestivo va mucho más allá de simplemente procesar la comida que ingerimos. Es más, se está investigando si se podría usar para el tratamiento de enfermedades mentales o del sistema inmunológico.

En los últimos 10 años la investigación sobre el sistema nervioso digestivo y la flora microbiana (microbiota) ha revelado el profundo impacto en relación a la digestión y nuestras emociones.

La microbiota es el conjunto de microorganismos que habitan en nuestro cuerpo. Son billones de microbios que viven en simbiosis, es decir, en una relación de beneficio mútuo con nuestras células humanas. Formando parte de la microbiota encontramos bacterias, virus, hongos, arqueas y protozoos. Estos microorganismos deben estar en equilibrio y cumplir con sus funciones para ayudarnos a mantener la salud.

La microbiota intestinal es la más estudiada de todas. A lo largo de todo el tracto gastrointestinal va a cambiar la composición microbiana. En el estómago encontramos una microbiota muy escasa debido a la acidez extrema y las enzimas digestivas que dificultan el crecimiento y supervivencia de muchos microorganismos. En el intestino delgado comienza a aumentar poco a poco la cantidad y diversidad de microbios y en el intestino grueso es donde se detecta la mayor densidad microbiana y el ecosistema más complejo

En este cerebro intestinal se produce el 90% de la serotonina. La serotonina es un neurotransmisor ligado a la sensación de calma, de relajación y de bienestar. Activa los circuitos de recompensa, estimula el deseo sexual y favorece el metabolismo de la dopamina. También ayuda a regular la temperatura corporal, está involucrada en los movimientos viscerales, combate el estrés, regula el apetito y participa en los procesos de aprendizaje, memoria, sueño y descanso.

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