“Julieta” una nueva aliada para identificar riesgo de cáncer de mama 

Valentina Agudelo, una investigadora colombiana junto a su equipo, creó “Julieta”, un novedosa prueba portátil que en minutos y en cualquier parte permite identificar riesgo de cáncer de mama 

Si el cáncer de mama tiene excelentes probabilidades de curación cuando se descubre a tiempo, ¿cómo lograr que la detección temprana llegue a todas las mujeres, sin importar dónde vivan o cuánto dinero tengan? A partir de esta interrogante, la colombiana Valentina Agudelo se propuso encontrar una respuesta cuando tenía 21 años y era estudiante universitaria. No cursaba medicina sino administración de empresas. “Pero esta es una carrera que te forma para imaginar cosas que no están”, afirma.

Para encontrar la solución reunió  un equipo de médicos, tecnólogos e ingenieros y lograron crear el dispositivo “Julieta”, que no sólo ha recibido varios premios internacionales, sino que ha llegado a miles de mujeres en zonas desatendidas, desde indígenas wayúu hasta comunidades en el sur del Amazonas.

La historia de Juana 

Valentina refiere que este proyecto nació en la universidad como un proyecto teórico para diagnosticar cáncer de mama enfocado en democratizar el acceso a la salud y estuvo muy inspirado en la vida de Juana.

“Juana lleva más de 15 años trabajando como empleada en la casa de mis padres, y es como una segunda mamá para mí. Ella me crió. Mis padres siempre han viajado mucho, entonces Juana y yo hemos tenido una relación súper cercana”, indica.

Recuerda que creció escuchando sus historias, sobre ella y sus hermanas en San Marcos, Sucre, un pueblo muy pequeño. Además de los episodios graciosos, le llamaba la atención como aquella familia se las ingeniaba para mantenerse en condiciones tan precarias. Juana le decía, entre otras cosas, que allá no había un hospital. Eso la impresionó, porque no era un tema de cuánto dinero tienes, sino de qué oportunidades existen físicamente donde viven esta clase de personas,

Valentina vinculó  esta situación  con el cáncer de mama y entonces se dio cuenta de que no solo faltaba un hospital, sino un mamógrafo. Y poner un mamógrafo ahí es imposible: es una máquina enorme que requiere infraestructura específica por la radiación, un técnico para operarla y un radiólogo experto para lee los resultados. En el pueblo donde vive Juana, de unos 60.000 habitantes, jamás llegará un mamógrafo. Pero eso no quiere decir que entre esas mujeres no haya una o dos que vayan a tener cáncer y pueden morir.

Pero además de las poblaciones vulnerables, Valentina consideró que en Colombia la atención del cáncer de mama en el  sistema de salud en general le está fallando a las mujeres. De todas las mujeres que deberían hacerse una mamografía, solo el 38% se la ha hecho alguna vez. Y menos del 10% se la hace periódicamente para prevenir… es absurdo.

Julieta, otra inspiración 

Julieta es la otra persona que inspira este proyecto: son Juana y Julieta. Julieta Lanteri fue una médica argentina que, en los años 20, se dedicó a crear modelos sostenibles para llevar la medicina a lugares remotos, una idea que hoy asociamos con Médicos Sin Fronteras. Y tenía una mentalidad absolutamente vanguardista: fue la primera mujer en votar en Argentina.

“Es una historia que inspira porque yo quiero dejar una huella que diga: hicimos cosas nuevas, fuimos valientes, disruptivos; pusimos a las mujeres por encima de lo que era el status quo del momento; cuestionamos la realidad y las instituciones y las transformamos. Entonces hicimos honor a Julieta Lanteri con el nombre de nuestro dispositivo que busca democratizar el acceso a la salud, enfocado en el cáncer de mama”, indica Valentina Agudelo.

Agrega que su equipo de trabajo entendió que “con el cáncer de mama no necesitamos más herramientas diagnósticas sofisticadas ni más tratamientos: necesitamos simplificar el proceso de diagnóstico, y ahí está la clave”.

¿Cómo funciona el dispositivo? 

Julieta es un dispositivo médico que permite hacer pruebas que identifican el riesgo de cáncer de mama en cualquier mujer y en cualquier lugar. No reemplaza la mamografía, pero sí nos dice a quién hay que priorizar para hacérsela. Se simplificó tanto el proceso que la prueba es absolutamente no invasiva, indolora, no requiere personal especializado, dura 10 minutos, es portátil y no necesita internet ni conexión eléctrica .

Eso permitió, por ejemplo, llegar a San Marcos, Sucre, el pueblo de Juana, hacerle la prueba a 40.000 mujeres e identificar a las 20 que necesitaban una mamografía urgente. Entonces el problema ya no es cómo cuidar a 40.000, sino cómo cuidar a 20, y con 20 sí se puede resolver: hay movilidad, financiamiento y recursos.

Y no sólo priorizar a esas 20, sino seguir monitoreando a las otras. De eso se trata: Julieta es el aliado que permite cuidar a toda la población que parece estar sana, en sus hogares o en sus municipios, con un proceso muchísimo más fácil. Es una prueba que las mujeres se hacen cada seis meses y están tranquilas hasta que Julieta les diga que deben hacerse una mamografía.

La prueba es absolutamente intuitiva. El dispositivo detecta si hay algún error en la conexión y él mismo te va guiando para tomar la medición. El dispositivo central está conectado a los cables que se ponen en la mama, y se conectan vía Bluetooth a una aplicación que funciona en cualquier celular, computadora o tablet. Desde ahí se ingresan los datos de la paciente,se activa la prueba, se guarda en la app y se procesan para entregarle el resultado.

Lo que hace el dispositivo es excitar el tejido mamario con pequeñas corrientes eléctricas, completamente imperceptibles para la mujer, y medir cómo responde. El tejido sano se comporta de una manera y, cuando empieza a tener alteraciones, incluso antes de que se formen tumores, esa respuesta a la electricidad varía. Se puede medir eso e identificar los patrones que parecen riesgosos.

Aun cuando las mujeres podrían hacerse solas la prueba con el dispositivo, es mejor que tengan un acompañamiento, incluso si se la van a hacer en su casa, sobre todo por la parte emocional y para que puedan entender el resultado de  la prueba, porque cuando Julieta genera una alerta, no te está diciendo que tienes cáncer, te está diciendo que hay algunos patrones que parecen ser malignos.

Ampliar la detección precoz

Valentina destaca que toda la investigación la hicieron en Colombia. “Nuestros ingenieros y médicos son colombianos: la solución que necesitaba Colombia se hizo por colombianos, y eso es lo más lindo de Julieta. Fabricar a Julieta fue un proceso muy largo y complejo en el que aprendimos a fabricar dispositivos médicos, a investigar y a regular, y dijimos: hay que aprovechar todo ese conocimiento. Vamos a enseñarle a Colombia y Latinoamérica a fabricar tecnología médica”

Ese es el gran sueño. Por eso,  a partir de Julieta, crearon Salva Health, para aplicarlo a distintas enfermedades: dispositivos de detección temprana para enfermedades que se pueden prevenir con esta tecnologia y tienen una gran prevalencia en el mundo.

“Pensamos que si existe Julieta, tiene que haber un Romeo para el cáncer de próstata o de testículo”, concluye Valentina Agudelo.

Fuente: BBC Mundo

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